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Murieron por encima de sus posibilidades, crítica

MurieronCinevive

Por Ernesto Rizo

La crisis es un chiste de mal gusto

Los últimos tiempos han sido de crisis económica. A veces se habla de que se agrava, otras veces de que se atenúa. Pero la crisis está ahí, presente, amenazante en todo el mundo. Es un mal intrínseco del capitalismo, propio de la naturaleza del sistema económico que gobierna el mundo. A veces está, y ocupa los titulares de los principales diarios, otras veces simplemente parece haberse olvidado. La ilusión del capitalismo se perpetúa.

Murieron por encima de sus posibilidades es una comedia que pretende ser ácida y a través de la cual se hace una reflexión crítica, al sistema económico neoliberal que ha causado estragos en la sociedad y a los principales bienes y derechos de la misma en España.

A través de un ágil montaje se nos va mostrando cómo varios sujetos son encerrados en prisión cuando por un momento de severa crisis emocional pierden la cabeza y asesinan a un ser cercano de la manera más burda. Se cuenta la historia de la prisión y las consecuencias que de ella derivan a la vez que se van colocando las viñetas en las que se desenvuelven dichas situaciones. Todos los personajes en tales cortos (pues pueden funcionar así, de manera autónoma) son puestos en encrucijadas, por la crisis económica, que los lleva a realizar acciones descabelladas que terminarán en desgracia, mediante un tratamiento muy cómico.

Luego en prisión, lo sujetos (todos hombres cuasi-locos) planean escapar y secuestrar al presidente del banco central, por lo que crean la Panda (banda) de Morosos. Así, manteniendo una actitud estúpida de delincuentes primerizos se ponen sus trajes (de pandas) y salen al mundo a delinquir. Llegan a un barco que se ve pequeño en la superficie, pero que se agranda a proporciones impensables en el fondo, y en el que los ciudadanos más adinerados del país celebran una fiesta y disfrutan de lujosos placeres. Todas las circunstancias van confluyendo para llevarnos a un final con los tintes más absurdos que el guión pudo imprimir.

Digamos que la película de Izaki Lacuesta tiene virtudes y defectos, peligrosamente se va inclinando a los defectos hacia el final, lo que casi hace que se hunda el barco, pero por un pelo logra salvarse.

Las viñetas en las que vemos cómo los personajes pierden la cabeza cuando se ven sometidos a un momento estresante de apuros económicos son, casi todas, muy buenas, divertidas y punzantes. En ellas está vertido el humor más ácido de la película, el más subversivo. Se trata, mediante una atinada comedia, de denunciar cómo la crisis económica, que ya dijimos siempre está ahí amenazante, por delante o por detrás de los titulares, afecta a seres comunes y los lleva a situaciones verdaderamente absurdas, de las cuales podrían generarse locuras justificadas. Todos somos locos en potencia y en cualquier momento podríamos perder la cabeza y asesinar (¿o no lo han sentido cuando las deudas les llegan hasta el cuello?). Se hace entonces uso de la comedia para establecer la desgracia que supone la vida moderna. Se logra.

Luego, en la narración, llamémosle lineal, en la que se cuenta lo que sucede en la cárcel y lo que viene después, hasta la resolución del filme, sencillamente, no termina de convencerme. Me parece que la comedia, imbuida en esa parte de la película se torna burda y lo que a través de los cortos representa una crítica, a través del chiste, de la crisis económica, acá se va convirtiendo en autosabotaje. Se critica además de a la clase privilegiada (el uno por cierto del mundo), a los movimientos que se han manifestado en contra del status quo, haciéndolos ver como la Panda de Morosos: burdos, desorganizados y realizando acciones sin sentido. Por eso, la postura política del director, si es que busca tener alguna, se difumina entre una comedia que en la brevedad de la secuencia resulta plausible, pero en la totalidad del filme se torna burda; entonces la postura política no termina de ser congruente.

Murieron… es una película disfrutable, pero no perdurable. Se sostiene por los aciertos de las viñetas comentadas y las estupendas actuaciones; pero se medio hunde en la totalidad de su discurso. Que presenta un aspecto social delicado con un tratamiento cómico, lo que es un acierto, pero que se pierde por lo absurdo del discurso político (o no político) que sostiene. No los dejará indiferentes, pero si los llevará a preguntarse si es que se puede tratar algo tan complejo como la crisis de la manera en que lo hace Izaki Lacuesta y su comedia, o se necesita dejarse ir con más fuerza y más oscuridad e inteligencia en el humor. Ustedes deciden.

¡Viva la Muestra, viva el cine!

Murieron por encima de sus posibilidades, España, 2014. Dirección: Isaki Lacuesta. Guión: Isaki Lacuesta. Fotografía: Diego Dussuel, Marc Gómez del Moral. Con: Raúl Arévalo, Imanol Arias, Bruno Bergonzini, Àlex Brendemühl, José Coronado, Eduard Fernández, Ariadna Gil. Duración: 96 min.

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