Cinevive Colaboran Crítica Ernesto Rizo Estrenos

Los parecidos, crítica

Por Ernesto Rizo

De sucesos extraños y una historia diferente

La ciencia ficción es el género que nos permite contar las historias “más disparatadas” que pueden tejerse en nuestras mentes. Es un género que además nos permite reflexionar el mundo a través de esas historias que bien pueden correr en paralelo con las historias reales, ¿reales?, que nos han sido contadas. Las historias que elaboramos, entonces, pueden ramificarse como lo hace un árbol e ir dibujando múltiples escenarios hasta un final que se presiente… Y que puede ser otro, u otro más.

Issac Ezban incursiona de nuevo, después de su ópera prima, El incidente (2014), en la ciencia ficción con Los parecidos, cinta que nos presenta una historia fantástica que se ramifica a extremos que pueden tildarse de disparatados pero que en ello encuentra una de sus virtudes. Es una historia que atrapa dado el misterio con el que está rodeada, y cuya narrativa permite ir descubriendo poco a poco el sentido de las cosas ocultas, es decir la explicación final, que más que explicar para dejarnos claridad y tranquilidad, sólo desnuda una propuesta reflexiva para hacernos pensar aún más.

Sucede en una estación de autobuses en la madrugada del 2 de octubre de 1968 en México que una lluvia torrencial no ha permitido que salgan camiones a la Ciudad de México, por lo que los pasajeros que yacen ahí e intentan salir se quedan atrapados durante horas. Suman ocho personajes, que van llegando a la estación en circunstancias extrañas: pueden entrar pero no podrán salir. A lo largo de la madrugada, sucesos extraños comienzan a pasar y los personajes van perdiendo su identidad, y por lo tanto, la cabeza. La locura los absorbe y la sangre comienza a correr.

La historia que comienza cercana al terror va tomando rasgos de thriller psicológico y se expande al universo de la ciencia ficción en el que se dejan ver los rasgos de las películas de los años 60’s en las que no faltaban los sucesos extraordinarios ocasionados por seres peculiares, rodeadas de conspiraciones del gobierno y hechos históricos que valdría la pena seguir reflexionando: el 2 de octubre uno de ellos, a través de una reflexión imaginativa. Si bien no parece intención del director el comentario político, es inevitable que se cuele tras la metáfora que la película dibuja: un mundo en el que los gobiernos pretenden homogeneizar a las poblaciones para gobernar, o manipular podríamos decir, de forma más sencilla. Además el contexto de la historia también presenta una metáfora de aquel convulso tiempo mexicano y mundial: el caos en el encierro y un exterior peligroso; personas que desconfían de otras personas y caen en la paranoia y la locura; gobiernos que todo lo concluyen con explicaciones parciales (“verdades históricas”) insuficientes y violencia por la intolerancia y la incomprensión.

Los parecidos se aleja de la denuncia política pero como buena obra de ciencia ficción permite reflexionar la propia historia y que el ejercicio sea lúdico y hasta divertido. La cinta entretiene y con su humor negro permite la risa, pero con esa sensación de que uno se ríe de lo que no debería. Pero es que el cine es una máquina de imagineria.

Luego, los aspectos técnicos de la película destacan. Desde la estética que se construye y que pretende asemejar una película del pasado, serie B, ciencia ficción, y los múltiples recursos que abonan a ella: una música hitchcockiana, una fotografía de colores pálidos casi oscuros y la iluminación que deja ver cosas pero oculta muchas otras, hasta la sobre actuación en la que caen los actores (virtud-defecto), hacen una obra de una armonía extravagante pero que seduce.

Quizás el guión encuentra ciertos tropiezos rumbo al final y pierde gas en dos ocasiones, pero se encuentra justificación en los giros que la cinta da. Y aunque la resolución llega a un extremo que muchos podrán calificar de “demasiado”, y ojalá no se hubiese explicado demasiado en la última parte (o no estuviese esa voz en off) la película vale por su atrevimiento y por ser un ejercicio de diferencia y de autor.

Ante un cine mexicano que luego se aferra a sus propias fórmulas gastadas, Los parecidos da pasos varias décadas atrás para venir a refrescar el presente cinematográfico mexicano.

Los parecidos, México, 2016. Dirección: Issac Ezban. Guión: Issac Ezban. Actuación: Gustavo Sánchez Parra, Cassandra Ciangherotti, Humberto Busto, Fernando Becerril, Carmen Beato, María Elena Olivares, Catalina Salas, Santiago Torres… Fotografía: Isi Sarfati. Duración:89 min.

Anuncios

One comment

¿Tú qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s