Black Mirror Cinevive Colaboran Ernesto Rizo Series de TV

Black Mirror (Episodio 6), comentario

BlackMirrorCinevive

Por Ernesto Rizo

Anonimato digital

BLACK MIRROR 6

The Waldo Moment es el episodio que cierra la primera tanda de capítulos de Black Mirror, y su segunda temporada. Uno más que permite reflexionar sobre el papel de la tecnología en nuestros días e imaginar futuros posibles en escenarios invadidos por un sentido distópico, de des-humanización: visiones del mundo en las que el espíritu del ser se ve trastocado por la banalización, la superficialidad y el “imperio de la imagen”. Un capítulo que, en lo específico, nos permite reflexionar sobre el anonimato digital.

La trama gira en torno a un hombre que da vida a un personaje digital llamado Waldo que conduce un programa en el que se realizan entrevistas a manera de concurso con un fuerte tono de incorrección política. Su labor consiste en burlarse de los invitados con un característico toque de humor negro. El personaje animado se muestra tierno superficialmente, pero es crítico hasta lo grotesco. Más allá del programa, Waldo es un personaje célebre, idolatrado por muchos, por mostrar los peores aspectos de las personas. Pero un suceso (que no voy a narrar para no estropear nada) hace que Waldo cometa un error, el Waldo hombre, el ser humano detrás de la máscara, el que actúa sin la pauta de las apariencias. Porque Waldo es apariencia completamente, pero detrás suyo yace un hombre… Desnudo.

Dos formas en las que juega el capítulo con la cuestión del anonimato digital: A) Muestra, usando una metáfora que funciona muy bien, cómo podemos, usando la tecnología (aunque claro aquí es una muy avanzada) recubrirnos en el anonimato para decir lo que en un entorno de corrección política, de “normalidad” no diríamos; cómo dicho anonimato puede hacernos célebres incluso destruyendo vidas. Waldo es un comediante, sí, como los hay muchos, y que muestra un rostro que no es real, como han hecho muchos comediantes (incluso, por supuesto, Chaplin), pero con el imaginario de Charlie Brooker y su visión distópica y pesimista actualiza para una digna versión para nuestros tiempos y los venideros, sobre lo políticamente incorrecto. B) El capítulo vira y muestra, sin piedad, el otro lado de la supuesta ventaja descrita anteriormente: cómo un personaje que se ha dedicado a mostrar facetas incómodas a los demás puede sufrir una suerte igual o peor. Y entonces se reflexiona sobre la ya cotidiana “casería de brujas” de nuestro tiempo. Un tuit, un comentario en Facebook, una acción consistente en dar algunos clicks puede destruir vidas. Un vídeo, una broma, un chiste…

De manera radical, una de las más radicales en las que resuelve Black Mirror estos primeros capítulos, se muestra en este episodio. Cargado de humor negro, de imagineria sobre el futuro, de impecable producción, de latente desarrollo narrativo, es un capítulo que cierra una temporada dejándonos incómodos.

Porque Black Mirror sabe incomodar como pocas series, de forma elegante y divertida.

Black Mirror puede verse en Netflix.



Anuncios

¿Tú qué opinas?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s